Clientes y compañías poseen derechos y deberes que se deben cumplir según lo acordado en un contrato. Sin embargo, es frecuente que los titulares desconozcan que además de poder cancelar un seguro, también poseen compromisos con los que deben responder para que la aseguradora no sea quien pueda efectuar dicha anulación.

Es cierto, a menudo leer un contrato se acerca más al concepto de “ladrillo” que a  la concienzuda vos en tu oído intentando decirte que en algún momento podrías necesitar saber esa información. Y es que existen varias situaciones en las que tú como cliente puedes reclamar, buscar cambios, presentar inconformidades o cancelar dicho contrato. Pero las compañías aseguradoras no van a asumir la mayoría de las obligaciones económicas, sin una garantía por parte tuya de, como mínimo,un buen comportamiento.

Existen entonces, de forma resumida y para que entiendas, cuatro situaciones comunes en las que se podría cancelar un seguro, si llegase a suceder:

  • Mora en el pago de la prima: de acuerdo a lo estipulado por el Artículo 1068 del Código del Comercio, tú póliza puede cancelarse una vez no hayas pagado la prima acordada en el plazo pactado en el contrato, que por lo general corresponde a un mes contando desde la fecha de la entrega del seguro.

 

  • Incumplimiento de alguna garantía: la garantía consiste en una obligación que tiene el asegurado de hacer o no una cosa determinada, sea ésta o no esencial respecto del riesgo. Por ejemplo, si has acordado la obligación de no prestar tu vehículo a una persona no autorizada en el contrato o la obligación que te pone la ley y la aseguradora de no conducir en estado de embriaguez. El incumplimiento del titular o asegurado a dicha garantía, da lugar a la terminación del contrato por parte de la aseguradora.

 

  • Revocación unilateral: es un método en el que se permite finalizar el contrato, ya sea por razones que tengas como asegurado o de la compañía de seguros. Podrás notificar en cualquier momento tu deseo de finalizar el acuerdo, mientras que la aseguradora debe realizar una notificación escrita, por lo menos con 10 días de antelación a la fecha de terminación.

 

  • Modificación del estado de riesgo: en cualquier caso (si has cambiado de trabajo, lugar de residencia o el uso de tu vehículo para alguna actividad) que no se encuentre considerada en las variables que fueron utilizadas para calcular tu póliza, deberás -como tomador/asegurado- notificar a tu compañía de seguros dicha modificación que influirá en tu estado de riesgo. Una vez realices esta notificación, la aseguradora replanteará o no la finalización del contrato. Recuerda que si no declaras la existencia de un nuevo riesgo, si llegase a suceder algún accidente, la aseguradora tendría el derecho a no responder por la los daños.

 

Es importante que sepas que al momento en el que la compañía de seguros decide finalizar el contrato que posee contigo por alguna razón y no te encuentras de acuerdo con la misma, tienes el derecho de impugnar (hacer una reclamación) dentro de los cinco años, contados desde el día en el que te dieron la notificación del acto que dio origen a la cancelación, además de exigir la devolución de los bienes que se te haya negado.


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