El deducible es un porcentaje de dinero que tendrías que pagar en caso de usar el seguro en arreglos para tu carro. El deducible además se puede dividir en dos categorías: deducible por pérdida total y el deducible por daños menores.

Usemos otro ejemplo para entender fácilmente cada una de las categorías. Tienes un carro valorado en $30 millones con el cual tienes un accidente. Luego de un peritaje, se considera en pérdida total, por lo que entra a funcionar el deducible por pérdida total. Si compraste una póliza con deducible de 10% (la más común) tendrás que pagarle al seguro $3 millones de pesos quien luego te dará 27 millones para que puedas comprar otro vehículo.

Por otro lado, si tienes un accidente menor y el costo de su arreglo es 5 millones y tu deducible por daños menores es de 10%, tu tendrías que pagar $500,000, mientras que tu seguro pagaría el resto ($4,500,000). Aquí también es importante revisar si tu seguro define un mínimo de pago o el porcentaje pactado. En este caso la condición podría ser pago de un 10% o de un mínimo , que en este caso pondremos de $650,000. Usando el mismo ejemplo, si tu póliza tiene esta condición, tu tendrías que pagar $650,000 mil pesos, mientras que tu aseguradora pagaría $4,350,000. En este caso esta condición parece no ser muy favorable. Pero si el arreglo a tu carro tuviera un costo de $10 millones de pesos, tu tendrías que pagar los mismos $650,000 mil pesos mientras que tu seguro pagaría $9,350,000.