• Piensa en escoger una compañía que sea sólida financieramente y con buena reputación.
  • Tómate tiempo para comparar las propuestas que te presenten hasta que te sientas satisfecho.
  • Has todas las preguntas que consideres necesarias al asesor de seguros:
  1. Incrementos en la prima.
  2. Renovaciones de la póliza (si es tempora).
  3. Exámenes médicos y pruebas de asegurabilidad.
  4. Cancelación o terminación de la póliza.
  5. Valor de cesión o maduración y sus beneficios.
  6. Posibilidades de cambios de tipos de póliza y procedimientos
  • Cuando te entreguen tu póliza (carpeta con todos los documentos e información importante) tómate el tiempo de leerla prontamente, revisar los detalles, información personal, etc., e informar al asesor en caso de algún error.
  • Si sucede algún acontecimiento importante en tu vida, revisa tu póliza en caso que algo deba ser modificado. Ejemplo: nacimientos, matrimonio, divorcio, fallecimiento, jubilación, cambio de lugar de residencia, etc.
  • No “escondas” tu póliza, guárdala donde sea de fácil acceso para tus seres queridos en caso que ellos o tu la requieran.